Microrrelato “Melancolía”

Fue ayer, pero da la sensación de haber pasado una eternidad. Sin su presencia me vuelvo loca de ira, no aguanto esta incertidumbre que me está matando. Esta angustia me inquieta me encuentro tan sola, nada más que el recuerdo invade mi mente. ¡Me niego a vivir así! Ya no siento nada, ni la gente ni la brisa y mucho menos el calor y el frio, todo se ha perdido en el vacío. Intento construir un puzle de lo que he vivido pero las lágrimas no me dejan, son tan frías como el frio en pleno invierno. Quiero escapar pero no se puede huir de lo vivido. Qué lástima no volver atrás para empezar de nuevo para no equivocarnos. Desde muy pequeña he sabido que este mundo no estaba hecho para mí. Me deshago cada minuto que pasa, siento que me hago transparente. No me ve la gente, apenas escucho los ruidos y vuelvo a caer y preguntarme —¿Lo he perdido?—. ¡Así como se pierde una aguja en un pajar! No entiendo a la gente con sus voces de valiente ¿Qué saben del amor? el sacrificio que se adquiere de su interminable desesperación, de querer y no poder. Amor, palabra sin final y sin comprensión. El día que le abrí las puertas al amor fue cuando me puse un cuño final en la eternidad de la realidad. Se acabó todo para mí, he aquí porqué escribo estas palabras para expresar mi dolor en esta historia de la vida una más como cualquier otra hay que vivirlo para sufrirlo, de esta manera como lo sufro yo. Me tiraré al vacío, sin mirar atrás me dirijo a un lugar donde nunca se podrá salir y quizás allí esté él esperándome si no me conformo con la melancolía que ahora es parte de mi vida.
—Para la persona que encuentre esta carta le ruego que la destruya, el qué la escribió ya no existe.

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